CECE, ante PISA 2025, recibe con preocupación la caída del rendimiento escolar, y reclama evaluar las reformas educativas antes de volver a legislar.
La Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE) recibe con preocupación los resultados del Informe PISA 2025 publicados por la OCDE. España obtiene 477 puntos en Ciencias, 451 en Lectura y 457 en Matemáticas, situándose en los niveles más bajos de toda la serie publicada. El retroceso es especialmente preocupante en Lectura y Matemáticas, e interpela al conjunto del sistema educativo.
CECE considera que el diagnóstico no puede reducirse a una cuestión de desigualdad. España mantiene una brecha de rendimiento entre el alumnado de mayor y menor nivel socioeconómico que es inferior a la media de la OCDE en algunos indicadores. Sin embargo, el rendimiento ha descendido de forma generalizada, y en determinados ámbitos con especial intensidad entre el alumnado socioeconómicamente más favorecido.
“Exigencia académica y apoyo deben ir juntos: ayudar más a quienes encuentran dificultades y elevar el aprendizaje de todos. No podemos conformarnos con que las distancias se reduzcan si el conjunto del alumnado aprende menos. Y la urgencia empieza por la comprensión lectora, sobre la que se apoyan buena parte de los demás aprendizajes”, señala Alfonso Aguiló, presidente de CECE.
CECE reclama una evaluación pública y rigurosa del impacto de las políticas educativas de los últimos años antes de anunciar nuevas reformas. Propone un análisis compartido con el INEE, las administraciones educativas, organizaciones de centros de todas las redes, representantes del profesorado y familias, así como expertos independientes, incorporando la experiencia de quienes trabajan cada día en los centros.
“No pedimos que no se legisle. Pedimos que, antes de más reformas, sean leyes o reales decretos, sepamos qué ha funcionado, qué ha fallado y por qué. No basta con evaluar a los alumnos; tenemos que evaluar también las decisiones educativas y políticas”, concluye Aguiló.


